2 de febrero – Día de la Candelaria

Hoy, en el #DíaDeLaCandelaria, la tradición no solo se celebra: también sostiene la economía de miles de familias. La venta de tamales y alimentos típicos representa una fuente de ingreso clave para el comercio local y las MiPyMEs.
Consumir de forma consciente y apoyar lo local también es una forma de prevención económica.
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Candelaria: la tradición que ilumina la fe… y también la economía local
El 2 de febrero se celebra en México el Día de la Candelaria, una fecha que marca el cierre simbólico del ciclo navideño (sí: todavía no terminamos de despedir el arbolito, solo lo hacemos con tamales). Su origen es religioso: conmemora la presentación del Niño Jesús en el templo y la purificación de la Virgen María, tradición que ocurre 40 días después de Navidad. En muchas comunidades, la celebración incluye llevar la imagen del Niño Dios a bendecir, vestirlo y reunirse en familia o barrio para compartir comida.
¿Por qué se llama “Candelaria”? El nombre se asocia con la luz y las candelas/velas que acompañan la festividad, símbolo de purificación y guía. En México, además, la celebración tomó un carácter profundamente cultural: se mezcló con prácticas comunitarias y con el valor ritual del maíz y los alimentos tradicionales, creando una fiesta que es al mismo tiempo religiosa, social y gastronómica.
De la Rosca a los tamales: cómo se armó la tradición moderna

La Candelaria está muy conectada con una costumbre reciente y totalmente mexicana: la Rosca de Reyes (6 de enero). Quien “saca el muñeco” suele asumir el compromiso de invitar tamales el 2 de febrero. No es una ley constitucional, pero casi casi se aplica como si lo fuera: en México se cumple por presión social y por cariño (y porque nadie quiere ser “esa persona” que no pagó). Esta cadena de celebraciones impulsa convivencia, sí… pero también activa comercio y pequeñas ventas.
La Candelaria como impulso real para pequeños emprendedores
Aquí viene la parte que le interesa mucho a Luz Preventiva: la economía detrás de la tradición. En México, una parte enorme de la gente trabaja en condiciones informales. INEGI reportó una tasa de informalidad laboral de 55.4% (tercer trimestre de 2025). Y en la Medición de la Economía Informal (MEI) 2024, INEGI señaló que la economía informal participó con 25.4% del PIB y que esa contribución está relacionada con la población ocupada en informalidad.
¿Qué tiene que ver esto con la Candelaria? Muchísimo:
Calendario Febrero 2026
● La venta de tamales, atole, champurrado y antojitos es una de las actividades más comunes para el autoempleo en fechas de alta demanda.
● Muchos hogares aprovechan estas temporadas para “levantar” un ingreso extra (o directamente sostener el mes).
● Los mercados, tianguis, cocinas económicas y vendedores independientes tienen un pico de ventas que no depende de “publicidad”, sino de cultura y comunidad.

En términos simples: el 2 de febrero es uno de esos días donde la tradición mueve dinero real en barrios y colonias. No es un “evento gastronómico”, es economía cotidiana: compra de maíz, hojas, masa, carne, chiles, gas, desechables, transporte… y horas de trabajo que empiezan antes de que salga el sol.
El maíz como centro cultural (y por qué los tamales no son casualidad)
Los tamales no son “el platillo del día” por capricho: el maíz ha sido históricamente un alimento central en México. La Candelaria, desde el enfoque cultural, termina conectando con esa idea: reunir a la comunidad, bendecir, compartir y volver al alimento esencial que sostiene a miles de familias en México. La Secretaría de Cultura lo explica desde la tradición y su vínculo con el cierre del ciclo navideño y el consumo de tamales como parte del festejo.
Luz Preventiva alerta con la información
Si quieres apoyar de verdad el comercio local (y no solo subir la foto del tamal a redes), hay acciones concretas que sí hacen diferencia. Comprar en tu mercado, tianguis, fonda o emprendedor del barrio mantiene el dinero circulando dentro de tu comunidad. Pagar un precio justo, evitar el “regateo automático” y recomendar negocios que sí trabajan limpio y con calidad es una forma de prevención económica: fortalece ingresos familiares y reduce la fragilidad de quienes viven al día en un país donde la informalidad sigue siendo enorme, según INEGI.
También hay prevención desde el consumidor. Si vas a comprar tamales, fíjate en señales básicas de higiene (manejo de alimentos, utensilios limpios, conservación adecuada, higiene de manos). No se trata de ponerse paranoico; se trata de entender que “me dio algo” suele empezar con “se veía raro, pero me lo comí”. Y sí, la fe mueve montañas, pero no necesariamente neutraliza una mala conservación.
Y si tú eres emprendedor o vas a vender, este día es una oportunidad real de crecer. Planear insumos, calcular porciones, cuidar inocuidad y ofrecer opciones claras (por ejemplo, sabores sin picante, opciones dulces, o tamales con ingredientes más ligeros) puede diferenciarte. La tradición no está peleada con hacerlo bien y con construir clientes que regresen, no solo que “cumplan el compromiso de la rosca”.

Fuentes
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enoe/enoe2025_11.pdf https://www.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia/10500 https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/pibmed/MEI2024_RR.pdf https://www.gob.mx/cultura/articulos/no-te-hagas-rosca-con-los-tamales?idiom=es https://inahchihuahua.gob.mx/sala-de-prensa.pl?id=448