FUERZAS FEDERALES CAPTURAN EN PUEBLA A EX ASESOR JURIDICO DE CUAUTEMOC BLANCO

Homero Figueroa Meza, alias Las Tripa, ex asesor jurídico durante el gobierno municipal de Cuauhtémoc Blanco, fue capturado en Cholula, Puebla, como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión implementada por el gobierno federal que encabeza la Presidenta de México Claudia Sheimbaum Pardo.
La Tripa, como se conoce en el bajo mundo de la delincuencia organizada a Homero Fueguero Meza, es identificado como jefe del grupo criminal Comando Tlahuica, conformado por células o resabios de Guerreros Unidos, así como gente de los carteles de la Sierra y Sangre Nueva Guerrerense.
Además de cobrar como asesor jurídico en el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (Sapac), durante el gobierno municipal en la capital del estado del ex americanista, a La Tripa lo relacionan con el asesinato del activista y líder social Samir Flores Soberanes, el 20 de febrero del 2019, frente a su domicilio en Amilcingo, municipio de Temoac, Morelos.
Según fuentes bien informadas, Homero Figueroa Meza, La Tripa, capturado en San Pedro Cholula, Prueba, fue asesor jurídico durante la gestión de Cuauhtémoc Blanco como presidente municipal de Cuernavaca. Cobraba en el Sapac un sueldo 70 mil pesos mensuales. Estuvo en nómina del 5 de febrero del 2016 a septiembre del 2018 durante la alcaldía del ex goleador americanista.
Al momento de su detención, durante un operativo de alto impacto en el que participaron elementos de las distintas fuerzas federales que
Conforman la Estrategia Nacional contra el delito de Extorsión, Homero Figueroa portaba un arma de fuego y también se le aseguro droga e identificación falsa. Lo detuvieron junto con una mujer de nombre Sandra León Varo de 33 años.
Cabe destacar que Homero Figueroa Meza La Tripa, aparece en la fotografía junto a Cuauhtémoc Blanco y también otros dos líderes del crimen organizado, entre ellos, Irving Eduardo Solano Vera El Profe, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJN) en Morelos, detenido en febrero del 2021. También se exhibe a Raymundo Castro Santiago El Ray, este último asesinado en el penal de Atlacholoaya, durante la gestión como gobernador del estado del ex futbolista

SEVERO GOLPE AL CRIMEN

La captura de Homero Figueroa Meza, alias «La Tripa», lider del Comando Tlahuica y considerado durante años uno de los principales generadores de violencia en la región oriente de Morelos, podría marcar un antes y un después en la historia reciente del estado. Autoridades federales confirmaron su detención en San Pedro Cholula, Puebla, donde fue asegurado y posteriormente puesto a disposición de las instancias correspondientes.
Durante años, el nombre de Homero Figueroa fue relacionado con hechos de alto impacto, incluyendo extorsiones, secuestros, homicidios, cobro de piso y actividades vinculadas al narcotráfico en municipios como Cuautla, Yautepec, Ayala, Yecapixtla y otros puntos estratégicos de Morelos. Diversos reportes de inteligencia lo ubicaron como uno de los operadores criminales con mayor influencia en la entidad.
Sin embargo, la relevancia de esta captura va más allá del ámbito criminal.
El nombre de «La Tripa» cobró notoriedad nacional luego de que apareciera en una fotografía junto al entonces gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, además de otros personajes señalados por autoridades como operadores del crimen organizado. Aquella imagen desató una de las mayores controversias políticas de los últimos años en el estado y provocó cuestionamientos que nunca terminaron de desaparecer.
Ahora, con «La Tripa» detenido, surge una pregunta inevitable:
¿Qué información posee uno de los hombres más influyentes del mundo criminal en Morelos?
La expectativa crece porque durante años se habló de presuntas redes de protección, favores políticos, vínculos económicos y relaciones de poder que habrían permitido la expansión de diversos grupos criminales en la entidad. Hasta el momento no existe una resolución judicial que acredite responsabilidades de funcionarios o políticos derivadas de esos señalamientos; sin embargo, la captura de un personaje de este nivel abre la puerta a nuevas investigaciones.
En los pasillos políticos ya hay preocupación.
La caída de quien fuera considerado uno de los principales líderes criminales de Morelos podría derivar en nuevas líneas de investigación, declaraciones ministeriales y revisiones sobre hechos que durante años permanecieron sin respuesta clara para la ciudadanía.
Para miles de morelenses, la detención de Homero Figueroa representa mucho más que la captura de un objetivo criminal: representa la posibilidad de conocer quiénes permitieron que el poder del Comando Tlahuica creciera durante tanto tiempo.
La historia apenas comienza.
Y si «La Tripa» decide hablar, el impacto podría alcanzar a personajes que jamás imaginaron ver su nombre nuevamente bajo los reflectores.