La información como herramienta para reducir desigualdades

Cada 20 de febrero se conmemora el Día Mundial de la Justicia Social, establecido por la Organización de las Naciones Unidas para visibilizar la importancia de construir sociedades más equitativas, donde las personas tengan acceso real a derechos, oportunidades y condiciones de vida dignas.
Hablar de justicia social no es un ejercicio abstracto ni un discurso lejano. Se trata de condiciones concretas que afectan la vida diaria: acceso a empleo, salud, educación, información y seguridad social. Cuando estas condiciones fallan, la desigualdad se profundiza y los riesgos sociales aumentan.
La desigualdad en cifras
De acuerdo con el CONEVAL, millones de personas en México viven en condiciones de pobreza o vulnerabilidad, muchas veces no solo por falta de ingresos, sino por carencias en derechos sociales como salud, educación o seguridad social. La desigualdad no se explica por una sola causa, sino por la acumulación de desventajas a lo largo del tiempo.
La ONU ha señalado que la desigualdad social incrementa la probabilidad de conflictos, exclusión y deterioro de la cohesión social. En este contexto, la justicia social no es solo un ideal ético, sino una estrategia preventiva frente a crisis sociales más profundas.

El papel de la información en la justicia social
Uno de los factores que más amplía la desigualdad es la falta de acceso a información clara y comprensible. Cuando las personas desconocen sus derechos, los programas de apoyo disponibles o los mecanismos para exigirlos, quedan en desventaja frente a instituciones y estructuras de poder.
La información verificada permite:
● Acceder a servicios y apoyos sociales
● Exigir derechos laborales y civiles
● Tomar decisiones informadas
● Reducir abusos y prácticas arbitrarias
En este sentido, informar no es solo comunicar datos; es habilitar a la ciudadanía.
Justicia social y prevención
Desde una perspectiva preventiva, la justicia social reduce riesgos. Comunidades con mayor acceso a educación, información y oportunidades presentan menores niveles de violencia, enfermedades prevenibles y exclusión.
La prevención social no comienza cuando el problema estalla, sino cuando se generan condiciones que evitan que ocurra. La justicia social actúa como una barrera protectora frente a la desigualdad estructural.
México y el reto de la equidad
En México, los desafíos en materia de justicia social siguen siendo amplios. Las brechas entre regiones, géneros y sectores económicos persisten, y muchas veces se profundizan por desinformación o falta de acceso a canales institucionales.
Fortalecer la educación cívica, la transparencia y el acceso a información pública son pasos esenciales para avanzar hacia una sociedad más justa y resiliente.

Luz Preventiva alerta con la información
La justicia social no se construye solo con leyes, sino con ciudadanía informada. Conocer derechos, acceder a información clara y participar de forma consciente reduce desigualdades y previene abusos. La desinformación no es neutral: casi siempre favorece a quien ya tiene ventaja.
Informarse no resuelve todos los problemas, pero es el primer paso para no quedar fuera. La prevención social comienza cuando las personas saben a qué tienen derecho y cómo ejercerlo.
La información oportuna es una forma de prevención. Consulta más contenidos en luzpreventiva.com
Fuentes
https://www.un.org/es/observances/social-justice-day https://www.coneval.org.mx https://www.inegi.org.mx https://www.gob.mx