La gobernadora Margarita González Saravia, manifestó que a pesar de la crisis que se vive en Sinaloa, tras la licencia al cargo del gobernador Rubén Rocha Moya, acusado por Estados Unidos debido a sus presuntos nexos con el narcotráfico, en el Partido de Regeneración Nacional (Morena), hay fortaleza y unidad, además de que se perfila como la primera fuerza política del país.
La titular del Poder Ejecutivo en Morelos, asistió junto con otros morenitas de la entidad, al Octavo Congreso Nacional del partido guinda para consolidar la reorganización del movimiento para consolidar la transformación en nuestro país.
En su calidad de Consejera, la mandataria estatal acudió a la Ciudad de México al cónclave morenita para respaldar a Ariadna Montiel Reyes, como nueva dirigente nacional del partido Morena, en sustitución de Luisa María Alcalde Lujan, quien se integró al gabinete de la Presidenta Claudia Sheimbaum Pardo, como consejera jurídica.

En ese contexto, la gobernadora González Saravia, reafirmó que el movimiento representa la fuerza política que cambió el rumbo del país y que hoy tiene la responsabilidad histórica de consolidar la transformación de México.
En este espacio, se destacó que la principal fortaleza del movimiento radica en su unidad, por lo que se hizo un llamado a no fallar al pueblo evitando divisiones internas. Se subrayó que Morena se reorganiza con claridad para mantenerse como la primera fuerza política del país, privilegiando siempre el proyecto por encima de intereses individuales o de grupo.

Durante el congreso, se llevó a cabo la renovación de la dirigencia nacional, donde resultó electa por unanimidad Ariadna Montiel Reyes como presidenta del Comité Ejecutivo Nacional, junto con Oscar de Cueto García como secretario de Finanzas. De igual forma, se aprobaron reformas estatutarias que fortalecen la organización interna del partido, incluyendo la formalización de la Comisión Nacional de Elecciones encabezada por Citlalli Hernández.
Con su participación, la titular del Poder Ejecutivo estatal respaldó una ruta política basada en la unidad, disciplina y responsabilidad histórica de consolidar un proyecto de nación que continúe dando resultados al pueblo de México.
